Main menu

Quiénes somos

A todos nos importan las personas, cuidar de alguien siempre nos hace sentir mejor. Cuidamos de nuestros abuelos, ya mayores, a nuestros padres cuando están enfermos, a nuestros amigos cuando pasan por una mala situación.

Y aquí, en CARE OF PEOPLE, lo que queremos es atender a la gente que de alguna manera confía en nuestra empresa, en nuestros servicios, en la manera que hacemos las cosas.

Nos encantaría que tanto trabajadores, proveedores y clientes interactuemos juntos y saquemos partido de todo lo bueno que cada uno de nosotros podemos aportar a este proyecto.

Nuestra idea es la colaboración, el formar equipo. Queremos ayudar a crecer a todas las personas y entidades que se relacionen con CARE OF PEOPLE.

Desde CARE OF PEOPLE gestionamos actualmente 13 estaciones de servicio abanderadas por BP y REPSOL, por las que diariamente pasan más de 10.000 personas.

 

Cada persona es alguien diferente, con sus distintas necesidades, por lo cual nos gustaría que su paso por la estación de servicio no sólo le sirva para repostar su coche, sino que podamos conocer un poco más a esa persona y poder ayudarla en lo que esté en nuestras manos, por ello damos especial protagonismo al factor humano. Deseamos un concepto de empresa totalmente diferente a lo socialmente establecido, en el que haya interacción entre todos.

Somos conscientes de que aún queda mucho por recorrer, pero también creemos que cada paso que damos está más cerca del modelo de empresa al que aspiramos ser. Queremos ser ÚNICOS.

Nos gustaría compartir con vosotros esta moraleja fundamentada en el positivismo, la ilusión y el esfuerzo, es un buen reflejo de nuestra filosofía:


“Cuenta una vieja historia, que en una antigua e importante ciudad europea en el medievo, había tres hombres trabajando en una obra. Los tres estaban colocando piedras, una tras otra, que iban uniendo con argamasa.

Se acercó un peregrino al primero y tras saludarle le preguntó con curiosidad sobre lo que estaba haciendo. Casi sin mirarlo, incluso algo molesto ante quien pregunta lo obvio, el hombre que estaba trabajando le dijo que estaba poniendo ladrillos.

Se acercó el peregrino a un segundo hombre que estaba trabajando unos metros más allá y con la misma curiosidad, tras saludarlo, también le preguntó sobre qué era lo que estaba haciendo. Este segundo hombre le dijo que estaba levantando una pared.

Aún tuvo curiosidad el peregrino para acercarse al tercer hombre que estaba unos metros más allá y tras saludarle también le preguntó sobre qué era lo que estaba haciendo. Este tercer hombre, miró con entusiasmo al peregrino y le espetó: estoy construyendo una hermosa catedral”

 

¿Nos acompañas en este camino?